lunes, 7 de julio de 2008

RESUMEN

Inteligencia Verbal-Lingüística.

En los inicios de la historia de la humanidad, el lenguaje cambio la especialización y función del cerebro humano al ofrecer posibilidades para explorar y expandir la inteligencia humana. La palabra hablada permitió a nuestros ancestros pasar del pensamiento concreto al abstracto.
La lectura nos permite conocer objetos, lugares, procesos y conceptos que no hemos experimentado personalmente y la escritura ha hecho posible la comunicación con personas que el emisor del mensaje nunca ha visto.
Las bases de la inteligencia verbal-lingüística se establecen antes del nacimiento, numerosos estudios indican que los bebes a quienes se les ha leído, cantado, y hablado antes de su nacimiento posee una importante base para el desarrollo de la inteligencia verbal-lingüística.
La asociación nacional para la educación de niños pequeños, señala la importante de crear entornos lingüísticamente ricos en los que los padres o las personas que tengan niños a su cuidado promuevan interacciones verbales con los pequeños, incluyendo juegos de palabras, narración de cuentos y chistes, formulación de preguntas, y explicación de sentimientos y conceptos.
El interés por el aprendizaje aumenta cuando los alumnos se sienten suficientes seguros como para formular preguntas e intercambiar puntos de vista.
Finalmente la Inteligencia Verbal-Lingüística, es la capacidad de pensar en palabras y de utilizar el lenguaje para comprender, expresar y apreciar significados complejos.
Características de la Inteligencia Verbal-Lingüística.
En la actualidad, los currículos de enseñanza buscan desarrollar habilidades para escuchar y hablar, por ello:
1. Considera la lengua de los estudiantes como punto de partida para la enseñanza.
2. Permite el desarrollo de habilidades lingüísticas en progresión natural.
3. Aborda la lengua como una totalidad, en lugar de dividir la enseñanza en bloques compuestos por habilidades.
4. Conecta orgánicamente la lengua y la literatura.
Es muy probable que una persona con una inteligencia verbal –lingüística bien desarrollada presente algunas de las siguientes características:
1. Escucha y responde al sonido, ritmo, color y variedad de la palabra hablada.
2. Aprende escuchando, leyendo, escribiendo y debatiendo.
3. Escucha con atención, comprende, sintetiza, interpreta o explica y recuerda lo leído.
4. Lee y escribe en forma eficaz, comprende, sintetiza, interpreta y recuerda la leído.
5. Exhibe capacidad para aprender otras lenguas.
6. Demuestra interés en la actividad periodística, la poesía, la narración, el debate, la conversación y la escritura.







Proceso del Aprendizaje Verbal Lingüístico:
Es de suma importancia destacar que ha pesar de que ha continuación se presente lo referente a las habilidades lingüísticas el docente debe enseñarlas no de forma aislada sino vinculadas e integradas a todas las áreas curriculares.
Como establecer un ámbito de aprendizaje verbal - lingüístico:
Claves para escuchar de manera eficaz.
Escuchar y leer cuentos en voz alta.
Escuchar para aprender Escuchar poesía.
El docente como narrador.
Escuchar clases expositivas.

El alumno como narrador.
Debate en clase.
Hablar Memorización
Informes.
Entrevistas.

Selección de material.
Leer La palabra en el aula.
La palabra en el aula.

Categorías de la escritura.
La escritura en todas las áreas curriculares.
Escribir Comenzar a escribir.
La verdadera tarea de la escritura.
Grupos de escritura.
Tecnología que promueve la escritura



¿Cómo establecer un ámbito de aprendizaje verbal – lingüístico?

Es muy importante conocer que esta inteligencia está muy relacionada cono los sentimientos de capacidad y autoestima, aspecto que debe considerar el docente desde muy temprana edad para ejercitar en los alumnos ésta inteligencia en un ámbito seguro, para que así ellos desarrollen con mayor facilidad las competencias lingüísticas que emplearán durante toda la vida.
Entonces, se resalta la necesidad de utilizar modelos que tengan impacto y marcada influencia en los alumnos, tales como juegos de palabras, compartir sus trabajos escritos preferidos, participar en debates con entusiasmo, leer en voz alta, organizar excursiones para asistir a funciones teatrales locales y narrar cuentos, entre otros. La importancia de todo esto va a radicar en la forma como se empleen para que marquen el intereses en los alumnos y la motivación para realizar dicha actividad, enmarcando la necesidad de cambiar la forma en como son aplicadas las actividades, copias, dictados, exposiciones, informes y ensayos, quedan fuera del tipo de actividades que son claves para promover esta inteligencia.
Es así como está demostrado, que la voz humana proporciona el primer contacto con el lenguaje, pero algunos investigadores como el Dr. Steil Lyman de la Universidad de Minnesota a través de sus estudios llegó a la conclusión que en nuestra comunicación, es muy poco el porcentaje que nosotros dedicamos a escuchar, y en las aulas tradicionales lo que mayormente se promueve es el escuchar, y sin embargo es muy escaso el tiempo que se dedica en enseñarles estrategias a los alumnos que les permita escuchar de manera eficaz.
Steil sostiene que la mayoría de las persona son oyentes ineficientes. En una presentación oral al cabo de 10 minutos, la mayor parte de los oyentes escucha, comprende, evalúa y retiene solamente la mitad de lo dicho. Durante las siguientes 48 horas, perderán otro 25 %. En otras palabras, la mayoría de las personas logra retener sólo un cuarto de lo que escucha, a menos que hayan desarrollado habilidades para escuchar con eficacia.
Con ayuda de dicha investigación, el Dr Steil desarrolló diez claves para escuchar de manera eficaz, las cuales, pueden desarrollarse a cualquier edad y resultan apropiadas para que los alumnos las desarrollen en clases, los docentes pueden analizar las claves en conjunto con sus alumnos y practicar algunas de ellas, de acuerdo a las que consideren apropiadas. A continuación se presentan en el siguiente cuadro:

claves Oyentes incompetentes Oyentes competentes
1.- descubrir áreas de interés. Se desconectan cuando el tema es “árido” Personalizan: se preguntan ¿qué me aporta?
2.- Juzgar el contenido y no la forma Se desconectan si la forma es defectuosa. Juzgan el contenido, pasan por alto los errores de producción.
3.- Controlar los impulsos Suelen provocar discusiones. Evitan emitir juicio hasta tanto hayan completado la comprensión.
4.-Prestar atención a las ideas. Prestan atención a los datos. Prestan atención a las ideas fundamentales.
5.- Ser flexible. Toman notas exhaustivas utilizando un único sistema Toman pocas notas. Utilizan 4 o 5 sistemas, según el hablante a quién escuchan.
6.- Escuchar en forma activa. Simulan prestar atención Se comprometen, exhiben una actitud corporal activa.
7.- Resistirse a las distracciones Se distraen con facilidad. Hacen frente o evitan las distracciones; son tolerantes con los malos hábitos; saben como lograr la concentración.
8.- Ejercitar la capacidad intelectual. Se resisten a materiales complejos; se inclinan por material simplificado Utilizan materiales complejos, para ejercitar el intelecto.
9.- Mantener la mente abierta. Concuerdan con la información si ésta apoya ideas preconcebidas. Tienen en cuenta diversos puntos de vista antes de emitir opinión.
10.- Capitalizar los hechos, ya que el pensamiento es más rápido que el habla. Se dispersan cuando el ritmo del hablante es lento. Ponen a prueba, anticipan, sintetizan, sopesan las pruebas, consideran lo dicho y lo no dicho.

Finalmente hay que considerar que si un docente desea que los alumnos recuerden lo que han oído, se les deberá proporcionar oportunidades para sintetizar o debatir el contenido con alguien en un lapso no mayor de las 8 horas siguientes.

Escuchar para aprender
Se hace hincapié en escuchar “para aprender”, porque la mayoría de las personas, aunque tenemos nuestro aparato auditivo en buenas condiciones y escuchamos perfectamente, no retenemos más que un porcentaje muy bajo de lo que oímos, por ejemplo en una conferencia, y es importante ayudar a mejorar esta capacidad.
Escuchar y leer en voz alta, es una de las formas más eficaces para entrenar esta capacidad, escuchar narraciones y cuentos es del gusto de prácticamente todos los niños, la diferencia está en el proceso de recordar lo que se ha leído, interpretar y opinar sobre lo que se leyó, comentar sobre la realidad o fantasía de los hechos, la invención de nuevos finales o suponer qué puede pasar con los héroes de los cuentos. Este trabajo posterior, que de preferencia debe hacerse en forma lúdica, ayuda a tratar de retener y procesar lo escuchado. Conforme el niño crece pueden cambiarse las lecturas fantasiosas por biografías de artistas, exploradores, creadores e incluso cantantes de moda y vidas de deportistas, si ese es el interés de los jóvenes. Lo importante es que lean, escuchen con atención y retengan.
Escuchar poesía constituye un recurso motivador, si ésta es elegida adecuadamente a la edad e interés de a persona. Incluso el rap puede ser un ejercicio lingüístico interesante que fomente el gusto por la comprensión de oraciones que guardan en la combinación poco usual de las palabras y que ofrece significados múltiples cuando es escuchada con atención.
Los nuevos recursos audiovisuales pueden ser una fuente casi inagotable de ejercicios para aprender a escuchar, tanto los discursos y diálogos bien elaborados como aquellos que son especialmente tediosos. Ofrecen material para identificar lo que se debe decir y cómo se debe decir o no decir, descubrir por qué puede ser tan aburrido un sujeto y comentarlo puede ser un motivo de análisis y sobre todo de escucha atenta para poder tener argumentos posteriores de discusión.
La exposición de un tema y pedir a los sujetos que lo escuchen con los ojos cerrados e ir deteniéndose para que diga las palabras que son claves en ésta, o que sinteticen lo dicho hasta el momento pueden ser actividades que además de dejar un aprendizaje obligan al oyente a esforzarse poniendo atención y reteniendo lo más posible.

• Hablar

La capacidad por expresarse correctamente debe ser fomentada en todas y cada una de las personas; si bien algunas tienen más facilidad que otras, en ello intervienen factores de tipo psicológico como la timidez, la autoestima, el miedo al ridículo, entre otros aspectos.
Debate en clase.
El aula es el lugar idóneo para fomentar esta capacidad, pues las nuevas tendencias pedagógicas postulan un modelo comunicacional horizontal donde se dé oportunidad de expresión y se permita el intercambio de opiniones, así como ejercicios de debate, que preparan a los sujetos cada vez más en una sociedad democrática donde la palabra debe ser expresada y respetada dentro de los límites de la convivencia.
El niño como narrador.
La narración es una forma de comunicación lingüística que puede fomentarse en el aula y desde luego en el hogar, pues principalmente son los padres los que ofrecen la disponibilidad de escuchar a los pequeños en sus comentarios, historias, chistes, ya que éste es el primer espacio expresivo donde ellos ejercitan su capacidad lingüística.
Padres y maestros son los modelos a seguir.
Por ello el hecho de fomentar este tipo de capacidad debe invitar a los adultos a mejorarse a sí mismos si quieren ofrecer a niños y jóvenes formas adecuadas de comunicación verbal, donde haya cosas qué decir y fórmulas flexibles y correctas de decirlas.
Invitar al niño a escuchar a personas con facilidad y gusto por la narración, como son los “cuentacuentos”, expresiones culturales como obras de teatro, títeres, incluso poner atención a los diálogos de personajes de la televisión, son modelos donde el niño puede aprender la forma de acomodar las palabras y hacer coherente su expresión verbal y no verbal.
La realización de entrevistas, puede ser una actividad divertida que promueve la posibilidad de diálogo, ayudando al pequeño a prepararse con preguntas; si puede grabarse le será de mucha utilidad escuchar las respuestas, mantener el hilo de la conversación, agradecer la entrevista, etcétera, son aspectos diversos de un ejercicio lingüístico verbal que ayudan a un niño o joven a entrenarse en el habla , ya que ellos pondrán su interés en el personaje, que puede ser un chico mayor o algún vecino o comerciante de su colonia, pero en realidad lo que se fomenta en ellos son sus posibilidades comunicativas.

• Leer y escribir
Leer es una de las actividades más gratificantes que muchos adultos pueden cultivar. Con respecto a las nuevas generaciones, el tema de la lectura y su fomento le quita el sueño a muchos padres y educadores: si bien siempre han existido niños lectores y no lectores, hoy en día con el auge de los medios electrónicos el problema por hacer que se lea literatura se ha agudizado.
La lectura requiere tiempo y ese no parece el recurso de nuestra sociedad, mucho menos el de niños que no tienen un especial interés por la palabra; sin embargo, al pensar en los beneficios que la lectura ofrece para el desarrollo y disfrute del ser humano, vale la pena que padres y maestros intenten encauzar a sus pequeños hijos y alumnos que no tienen esta afición a actividades que indirectamente los fuercen a ello.
Algunas de las actividades antes mencionadas como el debate, la narración de cuentos y las entrevistas, son medios idóneos para que se hagan lecturas.
Las dramatizaciones son muy útiles para inducir a temas que requieren de investigación en libros, Internet, cuentos y novelas, que posteriormente tengan que escribir y reescribir los diálogos. El secreto es tocar temas afines a los intereses según la edad y aficiones de los niños.
La utilización de los medios masivos de comunicación, en este sentido el interés que los pequeños tienen en la televisión, los videojuegos, el cine e Internet debe ser un pretexto para inducirlos en actividades lingüísticas, por ejemplo hacer guiones, consignas, canciones, graffitis, avisos publicitarios, boletines informativos y noticiosos, afiches, tapas y solapas de libros, comentarios sobre programas preferidos de la televisión, notas periodísticas, entre otros.
El lenguaje inventado puede ser de gran estímulo para niños que tienen aversión por la “palabra oficial”, por lo que se les pide que realicen una frase inventando nuevas palabras y luego traten de traducirlo, con lo cual pueden ejercer su creatividad y ser un gran estímulo para pensar y decir todo tipo de cosas.